El Evangelio abreviado
El Evangelio abreviado También consideraban condición de la alianza las normas de ablución y purificación. A esto Jesús dijo que Dios no exige la pureza externa, sino que sólo exige la misericordia y el amor hacia los hombres. Después dijo que los rituales externos son nocivos y que la tradición eclesiástica es el mal. La tradición eclesiástica hace que los hombres abandonen las obras de amor más importantes (por ejemplo, el amor a la madre y al padre) y que lo justifiquen con la tradición eclesiástica.
Sobre todo lo externo, sobre las reglas de la ley antigua que determinaban los casos en que el hombre se embrutecía, Jesús dijo: «Sabed todos que nada puede ensuciar al hombre desde fuera; sólo lo ensucia aquello que piensa». Después de esto Jesús llegó a Jerusalén, la ciudad que se consideraba santa, y al templo, donde los ortodoxos creían que vivía el mismísimo Dios, y dijo que no era necesario hacer sacrificios a Dios, sino que el hombre era más importante que el templo y que sólo era necesario amar al prójimo y ayudarle.