El Evangelio abreviado
El Evangelio abreviado 25. Teníamos siete hermanos. El primero se casó y murió. La esposa se casó con el hermano segundo, y éste murió, se casó con el tercero y murió, y así hasta el séptimo.
28. ¿Cómo podrán vivir estos siete hermanos con la misma mujer si resucitan?».
LC 20:
34. Jesús les dijo: «Vosotros, os confundís a propósito, o es que no entendéis en qué consiste el despertar a la vida. En esta vida los hombres y las mujeres se casan.
Los que ganan la vida eterna y el despertar después de la muerte, no se casan.
36. Porque ya no pueden morir. Se unen al padre.
MT 22:
31. En vuestra escritura se ha dicho que Dios dijo: “Yo soy el Dios de Abraham, de Jacob”. Y esto lo dijo Dios cuando Abraham y Jacob ya habían muerto para los hombres. Eso significa que los que han muerto para los hombres, están vivos para Dios. Si Dios existe y no muere, los que están con Dios siempre están vivos. El despertar de la muerte es la vida en la voluntad del padre. Para el padre no hay tiempo y por eso, cumpliendo la voluntad del padre, uniéndose con él, el hombre escapa al tiempo y a la muerte».