El Evangelio abreviado
El Evangelio abreviado 20. Por eso quien comete malas acciones no va hacia la luz; así, sus obras no se ven y se priva de la vida.
21. Pero el que vive en la verdad, va hacia la luz; así pues, sus obras se producen a plena luz y él tiene la vida y se une a Dios.
El reino de Dios se debe entender no de la manera que vosotros pensáis, o sea, que llegará para todos los hombres en un momento y un lugar concretos, sino que hay que entender que en el mundo hay unos hombres, aquellos que confían en el hijo celestial del hombre, que se hacen hijos del reino, y otros, los que no confían en él, que se destruyen. El padre de ese espíritu que hay en el hombre sólo es padre de aquellos que se consideran sus hijos. Y por eso para él existen sólo aquellos que conservaron en sí mismos lo que él les dio».
MT 13:
3. Y después de esto empezó Jesús a explicar al pueblo lo que es el reino de Dios, y lo hacía con parábolas. Él dijo: «El padre siembra en el mundo la vida del entendimiento como el propietario siembra semillas en su campo.
4. El propietario siembra el campo sin fijarse en dónde cae cada una de las semillas. Y así unos granos caen en el camino y vienen los pájaros y se los comen.