El Padre Sergio
El Padre Sergio En el sexto año de vida anacorética, durante las fiestas de carnaval, un grupo de alegres personas ricas de la ciudad próxima, hombres y mujeres, después de hartarse de hojuelas y vino, decidieron dar un paseo en troika. Formaban el grupo dos abogados, un rico propietario, un oficial y cuatro mujeres. Una de ellas era la esposa del oficial; la otra, lo era del terrateniente; la tercera era una solterona hermana de este último y la cuarta una mujer divorciada, hermosa y rica, que alteraba el sosiego de la cuidad con sus extravagancias.
El tiempo era espléndido, el hielo del camino parecÃa bruñido como un entarimado. Recorrieron unas diez verstas, y luego se detuvieron para decidir hacia dónde irÃan, si más lejos o volverÃan a la ciudad.
—¿Adónde lleva este camino? —preguntó Makovkina, la bella mujer divorciada.
—A Tambino, que está de aquà a doce verstas —respondió uno de los abogados que le hacÃa la corte.
—¿Y luego?
—Luego a L., por el monasterio.
—¿Allà donde vive ese que llaman padre Sergio?
—SÃ.
—¿Kasatski? ¿Ese ermitaño tan guapo?
—El mismo.
—¡Mesdames! ¡Señores! Vamos a visitar a Kasatski. En Tambino descansaremos y tomaremos algo.
