El Padre Sergio
El Padre Sergio HacÃa ya mucho tiempo que Páshenka era una mujer llamada Praskovia[4] Mijáilovna, vieja, seca, arrugada, suegra de un funcionario llamado Mavrikiev, hombre fracasado y borracho. VivÃan en la capital de distrito, donde su yerno habÃa tenido el último empleo. Allà ella sostenÃa a toda su familia, a su hija, al propio yerno, enfermo y neuesténico, y a cinco nietos. Y los mantenÃa dando lecciones de música, a cincuenta kopeks la hora, a las hijas de los mercaderes. Algunos dÃas tenÃa cuatro horas, a veces cinco, de suerte que ganaba aproximadamente unos sesenta rubros al mes. Gracias a esto vivÃan, mientras esperaban una colocación. Praskovia Mijáilovna escribió a todos sus parientes y conocidos pidiendo recomendaciones para obtenerla. También escribió en este sentido a Sergio, pero cuando llegó la carta él ya no estaba.
Era sábado, y Praskovia amasaba con sus propias manos la pasta para hacer ensaimadas con papas, que tan buenas salÃan al cocinero siervo de su papaÃto. QuerÃa agasajar a sus nietos al dÃa siguiente, domingo.
Su hija Masha estaba atendiendo al pequeñuelo. Los mayores, un niño y una niña, estaban en la escuela. El yerno no habÃa pegado ojo por la noche y acababa de dormirse. Praskovia Mijáilovna también habÃa pasado gran parte de la noche sin dormir, procurando suavizar la cólera de su hija contra su marido.
