El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Conforme a la primera concepción, la vida de una persona se limita a su sola individualidad; el objetivo de su vida es satisfacer su voluntad como individuo. Conforme a la segunda concepción, la vida no se limita únicamente a la individualidad de una persona, sino a un conjunto y a una serie de individuos: a la tribu, a la familia, al clan y al Estado; el objetivo de la vida reside en satisfacer la voluntad de este conjunto de individuos. Conforme a la tercera concepción, la vida de un hombre no reside ni en su individualidad, ni en un conjunto ni en una serie de individuos, sino en el principio y en la fuente de toda vida: Dios.
Estas tres concepciones de la vida constituyen la base de todas las religiones que han existido y existen.
El hombre salvaje reconoce la vida sólo en sí mismo, en sus deseos personales. La dicha de su vida se concentra únicamente en él. Para él, la dicha suprema consiste en satisfacer de pleno su concupiscencia. El motor de su vida es el placer personal. Su religión consiste en conseguir el favor de la divinidad para sí mismo y en adorar a dioses que imagina como individuos que viven sólo para sus fines personales.