El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Bien podía el judío, el griego o el romano defender la independencia de su pueblo recurriendo al asesinato y someter a otros pueblos con el mismo medio, porque estaba convencido de que su nación era la única legítima, buena, bondadosa, y querida por Dios, y que el resto no eran más que filisteos, bárbaros. Y tanto en la Edad Media como recientemente —a finales del siglo pasado y a principios de éste— se podía seguir pensando de igual modo, pero nosotros, por más que nos exaspere, no podemos seguir haciéndolo, y esto nos genera una contradicción tan terrible que nos resulta imposible vivir sin darle una solución.
El conde Komarovski, profesor de Derecho internacional, escribe en un docto tratado:
«Vivimos un tiempo lleno de contradicciones. En la prensa de todos los países se aboga continuamente por una aspiración universal hacia la paz, por su consecución en todas las naciones. En el mismo sentido se expresan los gobernantes, los ciudadanos, los órganos oficiales, también lo observamos en los discursos parlamentarios, en las negociaciones e incluso en tratados internacionales. Sin embargo, los Estados incrementan la fuerza militar año tras año, imponen nuevos tributos, se endeudan y dejan como herencia a las generaciones futuras el deber de tener que sufrir los errores de la insensata política actual. ¡Qué contradicción más clamorosa entre palabras y hechos!