El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros ¡Cómo es posible! ¡Somos todos cristianos y no sólo profesamos el amor mutuo, sino que realmente vivimos una vida común, nuestra vida late con un mismo pulso, nos ayudamos mutuamente, aprendemos los unos de los otros y, cada vez más, nos aproximamos más unos a otros con amor! En este acercamiento está el sentido de toda la vida, pero mañana vendrá cualquier gobernante chiflado, dirá cualquier tonterÃa, otro le responderá del mismo modo, y yo tendré que ir a jugarme la vida y asesinar a personas que no sólo no me han hecho nada, sino a las que quiero. Y esto no es una remota posibilidad, sino algo para lo que nos estamos preparando: no se trata de un suceso sólo probable, sino del todo inevitable. Es suficiente con que alguien tome conciencia plena de esto para que se vuelva loco o se pegue un tiro. Y eso es precisamente lo que ocurre y, con especial frecuencia, entre los militares: en cuanto alguien toma conciencia plena sobre esto, aunque sólo sea durante un instante, se ve empujado a tal desenlace. Sólo asà se puede explicar el horrible empeño con el que la gente de hoy en dÃa trata de atontarse valiéndose de alcohol, tabaco, opio, cartas, lectura de periódicos, viajes o cualquier tipo de espectáculo o entretenimiento. Todos estos pasatiempos son considerados asuntos serios e importantes. Y realmente son importantes: si no existieran estos medios externos de evasión, la mitad de la gente se pegarÃa un tiro inmediatamente, porque vivir en contradicción con tu raciocinio es una situación insoportable. Y en esta situación se encuentra el hombre moderno, que vive en una constante y escandalosa contradicción entre su conciencia y su vida. Estas contradicciones se reflejan en las relaciones económicas y estatales, pero la más salvaje de todas es la que existe entre la ley cristiana que nos habla de fraternidad de los hombres y el servicio militar obligatorio, esto es, tener que estar preparados para odiar y matar: es la contradicción de tener que ser cristianos y gladiadores al mismo tiempo.