El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros «Una guerra no puede iniciarse… deben… etcétera». Pero ¿quién va a hacer que no pueda iniciarse una guerra? ¿Quién va a conseguir que los hombres deban hacer esto o aquello? ¿Quién va a obligar a una potencia a esperarse a atacar hasta cierta fecha fijada? Todos los demás. Pero todos los demás representan exactamente las mismas potencias que es necesario contener, colocar en la frontera y obligar. ¿Y quién va a obligar, y cómo lo va a hacer? La opinión pública. Si hay una opinión pública que puede obligar a una potencia a esperar hasta una fecha determinada, esta misma opinión pública puede obligar a una potencia a no iniciar una guerra.
A esto responden que es posible una ponderación de fuerzas, pondération de forces, frente a la que las potencias se abstendrán por sí mismas. Pero esto ya se ha intentado y se está intentando ahora: en esto consistió la Santa Alianza, en esto consiste la Liga de la Paz, etcétera.
Pero supongamos que todos se ponen de acuerdo, me responderán a esto. Pues si todos se ponen de acuerdo, entonces ni siquiera habrá guerra, y no será necesario ningún tribunal supremo, ni tribunal arbitral ni arbitraje de ninguna clase.