El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Y en esto consiste precisamente la historia de los últimos dos mil años: en la transformación de las relaciones entre el desarrollo moral de las masas y la corrupción de los gobiernos.
Para exponerlo de un modo simple podemos decir que la cosa sucedió así: los hombres vivían en tribus, familias y clanes peleando, violando, saqueando y matándose entre sí. Esta violencia se producía a pequeña y gran escala: el individuo contra el individuo, la tribu contra la tribu, la familia contra la familia, el clan contra el clan, y el pueblo contra el pueblo. Los grupos más numerosos y fuertes derrotaban a los más débiles, y cuanto más grande y fuerte se hacía un grupo, menos violencia se generaba en su interior y más se garantizaba la supervivencia de éste.
Los miembros de una tribu o familia, al haberse unido en un grupo, luchan menos entre ellos, y además, ni las tribus ni las familias perecen como lo hace el individuo: tienen una continuidad en la vida. Entre los miembros de un Estado sometidos a un mismo poder, esta lucha es aún más débil y su supervivencia parece estar aún más garantizada.