El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Asà ha sido y asà es, independientemente de las formas de gobierno en las que hayan vivido los pueblos. La única diferencia reside en que mientras en las formas de gobierno despóticas el poder se concentra en manos de unos pocos opresores y la violencia es más cruda, en las monarquÃas constitucionales y en las repúblicas —como en Francia o América— la violencia se reparte entre un gran número de opresores y sus formas de expresión son menos crudas. Pero el efecto de esta violencia, ante la cual las desventajas de tener un poder establecido son mayores que sus beneficios y que conduce a los oprimidos hasta el lÃmite máximo de debilitamiento para el provecho de sus opresores, es siempre idéntico.
Asà ha sido, y asà es la situación de los oprimidos, pero hasta ahora no han sido conscientes de ello porque en la mayorÃa de los casos han creÃdo puerilmente que los gobiernos existÃan para su bien, que sin gobiernos morirÃan, que la sola idea de vivir sin un gobierno es un sacrilegio que no se puede siquiera pronunciar porque responde —por algún extraño motivo— a la doctrina anarquista, a la que se relaciona con todo tipo de horrores.