El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Si un trabajador no tiene tierra, ni la posibilidad de disfrutar del derecho más natural que deberÃa tener cualquier hombre (extraer alimentos de la tierra para él y para su familia), no es porque asà lo quiera el pueblo, sino porque a ciertos hombres —los terratenientes— se les ha concedido el derecho de permitir o prohibir a la clase trabajadora el disfrute de la tierra. Y este orden antinatural se mantiene con la ayuda de los ejércitos. Si se considera que las inmensas riquezas producidas gracias al trabajo de los obreros no pertenecen a todos, sino a unos pocos individuos; si el poder de recaudar impuestos por el trabajo de los obreros y utilizar este dinero en lo que se considera necesario está en manos de unos pocos individuos; si las huelgas de los obreros se reprimen, pero las de los capitalistas se fomentan; si ciertos individuos son los que establecen el modelo de educación religiosa y civil, y la instrucción que se da a los niños; si se concede a unos pocos individuos el derecho a elaborar las leyes a las que todo el mundo debe someterse, disponer de las propiedades y de la vida de los hombres: todo esto sucede no porque el pueblo asà lo quiera y, por tanto, sea lo natural, sino porque asà lo quieren los gobiernos y las clases dirigentes para su propio beneficio, y logran su objetivo recurriendo a la violencia fÃsica.