El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Hoy en día, los gobiernos y las clases dirigentes ya no se apoyan en el Derecho, ni en algo que se asemeje siquiera a la justicia, sino en una organización muy habilidosa en la que las personas están atrapadas en un círculo de violencia del que es imposible escapar. Este círculo está compuesto por cuatro sistemas —relacionados entre sí y que dependen unos de otros, como los eslabones de una cadena— con los que se ejerce una coacción sobre la gente. El primer sistema, el más antiguo de todos, es el de la intimidación. Este sistema se basa en presentar el orden estatal existente (sea el que sea: desde el republicano y libre hasta el más despótico y salvaje) como algo sagrado e irrevocable, y por tanto se castiga cruelmente cualquier intento de alterarlo. Este sistema se ha utilizado siempre dondequiera que hubiere un gobierno, tanto en el pasado como en el presente: en Rusia contra los llamados nihilistas, en América contra los anarquistas, en Francia contra los imperialistas, los monárquicos, la Comuna de París y los anarquistas. El ferrocarril, el telégrafo, el teléfono, la fotografía, el tan perfeccionado método de deshacerse de alguien sin tener que matarle recluyéndolo para siempre en una celda incomunicada donde, escondido del mundo, muere y es olvidado, y muchos otros inventos que los gobiernos emplean, les dan tanta fuerza que en cuanto el poder cae en ciertas manos, tanto la policía regular o secreta, como la Administración, la fiscalía, los carceleros y los verdugos hacen su trabajo con tanto celo que ya no hay ninguna posibilidad de derrocar a ese gobierno, por más desmesurado y cruel que sea.