El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Observad la vida privada de los individuos, prestad atención a las valoraciones de la gente al juzgar los actos ajenos, escuchad los sermones, los discursos públicos y las lecciones que tanto padres como educadores dan a los niños, y veréis que por muy alejada que esté la vida estatal y social —basa-da en la violencia— del cumplimiento de la Verdad cristiana, todo el mundo sin excepción considera innegable que sólo las virtudes cristianas constituyen el bien; en cambio, todo el mundo sin excepción considera innegable que los vicios anticristianos constituyen el mal. Aquellos que consagran sus vidas al servicio de la humanidad y que se sacrifican por sus semejantes son considerados los mejores hombres; en cambio, los egoístas, que se aprovechan de la desgracia ajena para su propio beneficio, son considerados los peores hombres.
A pesar de que algunos ideales no cristianos, como la fuerza, la intrepidez y la riqueza, son aún reconocidos por algunas personas que no han sido tocadas por el cristianismo, estos ideales son ya caducos y no todo el mundo los comparte. Los ideales cristianos son los únicos que todo el mundo comparte y reconoce como vinculantes para todos.