El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Con estas palabras tan directas y brutales está expresando todo el horror del crimen para el que son adiestrados aquellos que ingresan en el ejército, toda la ciénaga de humillación en la que caen cuando juran obediencia. Él, como un valiente hipnotizador, pone a prueba el nivel de hipnotización de sus súbditos: acerca a sus cuerpos un hierro candente y, aunque su piel chisporretea y humea, no se despiertan.