El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Es cierto que, a grandes rasgos, el mundo sigue siendo igual de violento que hace mil años, e incluso todavÃa más violento en algunos aspectos, como en los preparativos de guerra y en las guerras mismas; sin embargo, la incipiente opinión pública cristiana, que transformará por completo el orden pagano establecido cuando se llegue a un nivel determinado de desarrollo, ya está empezando a dar sus frutos. Un árbol seco parece tan firme como cuando estaba vivo, o incluso más aún, debido a que se ha endurecido; sin embargo, su duramen está carcomido y el árbol está a punto de caer. Lo mismo ocurre con el orden social actual basado en la violencia y con la situación exterior de las personas: aunque el mundo se sigue dividiendo entre opresores y oprimidos, la visión de unos y otros sobre el sentido y la dignidad de su situación ha cambiado.
Los opresores —es decir, los que gobiernan— y los que sacan provecho de la violencia —es decir, los ricos— no se ven ya a sà mismos, tal y como sucedÃa antes, como la crema de la sociedad, el ideal de prosperidad y grandeza al cual aspiraban todos los oprimidos en el pasado. Ahora, a menudo sucede que no son los oprimidos los que aspiran a alcanzar la posición de los opresores, ni los que los imitan, sino al contrario: son los opresores los que renuncian voluntariamente a las ventajas de su situación, escogen la de los oprimidos y tratan de asemejarse a ellos en la sencillez de su vida.