El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Los mejores hombres de nuestro tiempo ambicionan posiciones que sean respetadas, y por ello el cÃrculo de personas del que proceden los altos funcionarios y los ricos es cada vez más reducido y más vil. En consecuencia, tanto los hombres que están a la cabeza de las administraciones como los ricos, por su inteligencia, educación y, especialmente, cualidades morales, no constituyen la crema de la sociedad como sucedÃa en el pasado, sino que, al contrario, están por debajo del nivel medio.
Ya sea en Rusia, TurquÃa, América o en Francia, por más que los gobiernos cambien a sus funcionarios, la mayorÃa de ellos continúan siendo gente interesada y sobornable, y están en un escalón tan bajo de la moralidad que no satisfacen siquiera los niveles mÃnimos de integridad exigidos por los gobiernos. Hoy en dÃa es frecuente oÃr de labios de los altos funcionarios la pueril lamentación de que, por alguna extraña y casual razón, los mejores hombres se encuentran siempre en un campo hostil hacia ellos; esto es como si la gente se lamentara de que por una extraña coincidencia, aquellos que se hacen verdugos suelen ser hombres poco refinados y no demasiado bondadosos.