El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Aquellos que disfrutan de unos privilegios obtenidos gracias a una violencia empleada en un remoto pasado a menudo olvidan —y les gusta olvidar— de qué modo estos privilegios fueron obtenidos. Basta con recordar la historia —no la historia de las hazañas de las distintas dinastÃas de soberanos, sino la verdadera historia, la de la opresión de una minorÃa sobre la mayorÃa— para ver que todos los privilegios de los ricos sobre los pobres no son sino fruto de los azotes, de las cárceles, de los trabajos forzados y de los asesinatos.
Basta con pensar en el incesante y obstinado afán de todas las personas en acrecentar su bienestar económico, que es lo que mueve a los hombres de nuestro tiempo, para convencerse de que los privilegios de los ricos sobre los pobres no pueden ni han podido ser mantenidos de otro modo.