El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Las desgracias de los hombres proceden de su desunión. La desunión, a su vez, proviene del hecho que los hombres no profesan la verdad, que es única, sino la mentira, que es múltiple. El único modo de que los hombres se unan, es uniéndose a la verdad. Por ello, cuanto más sinceramente ambicionen la verdad, más cercanos estarán a esta unión.
Pero ¿cómo pueden las personas unirse a la verdad o, por lo menos, aproximarse a ella cuando no sólo no expresan esta verdad que conocen, sino que consideran que no es necesario hacerlo y fingen considerar como verdad aquello que en realidad no reconocen como tal?
Por tanto, no es posible ninguna mejora en la situación de los hombres mientras éstos sigan fingiendo, es decir, ocultándose la verdad a sà mismos, mientras no reconozcan que su unión —y por ello su bienestar— sólo es posible en la verdad, y no pongan por encima de todas las cosas la aceptación y profesión de la verdad que les ha sido revelada.