El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Las opiniones que se emitieron sobre mi libro me produjeron el mismo efecto que los intentos que se habían hecho por ocultar y acallar lo que había expuesto en él.
Como era de esperar, mi libro fue prohibido y condenado por ley a ser quemado; sin embargo corrió de mano en mano entre los funcionarios y acabó circulando clandestinamente en numerosas copias manuscritas y en litografías de las galeradas. Además se tradujo y publicó en el extranjero.
Muy pronto aparecieron críticas hacia esta obra, tanto desde la Iglesia como desde sectores laicos, y el Gobierno no sólo toleró estas críticas, sino que las alentó. Y así fue cómo una obra que en teoría nadie debía conocer se convirtió en tema de refutación y discusiones teológicas en las academias.
Los críticos de mi libro, tanto rusos como extranjeros, se pueden dividir en dos grandes grupos: los religiosos (aquellos que se consideran creyentes) y los laicos (los librepensadores).
Empezaré por los primeros.
