El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Asà que el hombre, que no es libre de realizar estos o aquellos actos, sà que es libre de determinar en qué basa la realización de sus actos. Es lo mismo que un maquinista de locomotora que, a pesar de no ser libre de cambiar el movimiento que la locomotora ya ha realizado o que está realizando, sà lo es de controlar su movimiento futuro.
Haga lo que haga, un hombre consciente actúa de un modo y no de otro sólo porque o bien reconoce que la Verdad reside en actuar como está haciendo, o bien porque ha sentido esta Verdad alguna vez en el pasado, pero por inercia y por costumbre actúa como antes consideraba necesario.
En cualquier caso, la causa de su modo de actuar no está en un fenómeno previo determinado, sino en reconocer una determinada situación como una verdad; en consecuencia, este reconocimiento de uno u otro fenómeno es un motivo suficiente para originar un modo de actuar.
Un hombre que es consciente, si come o ayuna, trabaja o descansa, evita los peligros o se expone a ellos, actúa asà porque en ese momento considera necesario y sensato hacerlo: considera —o en un lejano pasado consideró— que la verdad consiste en actuar tal como él hace, y no de otro modo.