El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Además, es erróneo tratar de justificar la violencia ejercida sobre un semejante para defender a otro semejante de una violencia aún peor, porque al ejercer la violencia sobre alguien que todavía no ha hecho el mal nunca sabremos cuál de los dos males resultará ser peor: si el que generaré yo con mi violencia, o si el de aquel de quien me quiero defender. Cuando ejecutamos a un criminal libramos a la sociedad de su presencia, pero nunca podremos saber si este criminal habría cambiado el día de mañana, y si nuestra ejecución no ha resultado ser una crueldad inútil. Encerramos a un miembro de la sociedad porque lo consideramos peligroso, pero al día siguiente esta persona podría dejar de ser peligrosa, y su reclusión resultará injusta. Si yo veo a un bandido persiguiendo a una muchacha y tengo una escopeta en las manos, lo mato y salvo a la muchacha, pero entonces nunca sabré si esa muerte o esas heridas se habrían producido de no haber actuado. Qué enorme cantidad de mal puede generar, y de hecho genera, el que la gente se reconozca con el derecho de prevenir el mal que pudiera acaecer. El 99% del mal que hay en el mundo —desde la inquisición, las bombas de dinamita, hasta la ejecución y tormento de decenas de miles de presuntos presos políticos— se fundamenta precisamente sobre este razonamiento.