El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Y, tranquilamente, concluye:
«Entretanto, si el lector se siente turbado por la idea de que como cristiano está obligado, al igual que Tolstói, a abandonar el modo de vida que siempre ha llevado para vivir como un simple trabajador, que se tranquilice y se sostenga sobre el siguiente principio: Securus judicat orbis terrarum[6]. Exceptuando contadas excepciones, todo el cristianismo desde los tiempos de los Apóstoles hasta nuestros días ha llegado al convencimiento de que la misión de Cristo consistió en transmitir a los hombres unos principios eternos, pero nunca pretendió destruir las bases de las instituciones de la sociedad humana, que descansa en la sanción divina (sanction) y en lo inevitable. Si mi tarea fuera demostrar la imposibilidad de la doctrina comunista —basada según Tolstói en las paradojas divinas [sic], que pueden ser interpretadas únicamente a partir de unos principios históricos de acuerdo con todos los métodos de la doctrina de Cristo—, necesitaría mucho más espacio del que dispongo».