El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Las primeras cartas que recibí tras la aparición de mi libro fueron las de los cuáqueros americanos. En estas cartas, los cuáqueros, que expresaban su interés por mis opiniones acerca de la ilegitimidad para todo cristiano de cualquier tipo de guerra y violencia, me proporcionaron detalles sobre su así llamada «secta,» que lleva más de doscientos años predicando las enseñanzas de Cristo acerca de la no resistencia al mal con la violencia, y cuyos miembros nunca han recurrido, ni recurren a día de hoy, a las armas para defenderse. Junto con las cartas, los cuáqueros me mandaron folletos, revistas y libros a través de los cuales comprendí hasta qué punto, desde hacía muchos años, se había demostrado de un modo irrefutable el deber de todo cristiano de cumplir el mandamiento de la no resistencia al mal con la violencia, y cómo había sido ya denunciada la falsedad de la doctrina de la Iglesia, que admite las ejecuciones y las guerras.
