El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros La segunda solución —no resistir con la violencia a aquello que consideramos como el mal hasta que encontremos un criterio único que lo determine— es la que nos propuso Jesucristo.
Se puede pensar que la solución que Cristo nos ofreció es errónea; se puede buscar otra mejor, encontrar un criterio indiscutible y común para todos que determine qué es el mal; se puede simplemente no reconocer la esencia de la cuestión, cosa que les ocurre a los pueblos salvajes; sin embargo no se puede, tal y como hacen los estudiosos de la doctrina cristiana, hacer ver que esta cuestión simplemente no existe, o conceder a un grupo de hombres eminentes y a sus asambleas el derecho a determinar qué es el mal, y pensar que resistirse a este mal resuelve la cuestión. Todos sabemos que esto no resuelve en absoluto la cuestión, ya que siempre habrá gente que no conceda este derecho a estos hombres eminentes ni a sus asambleas.
Y es precisamente esta creencia de que el mal es aquello que nosotros consideramos como tal, y la absoluta incomprensión de la cuestión, lo que constituyen la esencia de la visión que los crÃticos laicos tienen sobre la doctrina cristiana Asà pues, las consideraciones que tanto los crÃticos religiosos como los laicos hicieron sobre mi libro me mostraron que la mayorÃa de los hombres no entiende la doctrina de Cristo, ni tampoco las cuestiones a las que ésta ofrece una respuesta.