Guerra y Paz
Guerra y Paz —¡Y eso le cuesta al Estado millones de rublos!— dijo. —¡Ahora queremos dar un nuevo poder jurídico al Senado y no tenemos leyes! Por eso le digo que no tiene perdón que un hombre como usted, príncipe, esté apartado actualmente de toda actividad.
Bolkonski objetó que para una obra semejante era preciso poseer conocimientos jurídicos que él no poseía.
—Pero si nadie los tiene, ¿qué quiere usted? Es un circulus viciosus del que hay que salir a la fuerza.
Una semana después, el príncipe Andréi era nombrado vocal de la Comisión de Reglamentos militares y —cosa que no esperaba en modo alguno— presidente de codificación de leyes en dicha Comisión. A petición de Speranski, hubo de hacerse cargo de la primera parte de las leyes civiles que se estaban elaborando, y con ayuda del Code Napoleon y los Instituta de Justiniano, comenzó a trabajar en el capítulo titulado: “Derechos de las personas”.