Guerra y Paz
Guerra y Paz —Si me lo hubieran dicho, nunca habrÃa creÃdo en la posibilidad de amar asÃ. No se parece en nada a lo sentido en otro tiempo— decÃa; —para mÃ, el mundo está dividido en dos mitades; una es ella, y ahà está toda la felicidad, la esperanza, la luz; y en la mitad donde ella no está todo es oscuridad y penumbra…
—Oscuridad y penumbra— repitió Pierre, —sÃ, sÃ, lo comprendo.
—Yo no puedo dejar de amar la luz. No es culpa mÃa. Soy muy feliz, ¿entiendes? Sé que tú te alegras por mÃ.
—SÃ, s× confirmó Pierre, mirando a su amigo con ojos enternecidos y tristes.
Cuanto más luminoso le parecÃa el destino del prÃncipe Andréi, más oscuro se le presentaba el propio.