Guerra y Paz
Guerra y Paz —¿Estás contento?— preguntaba. —Ahora soy feliz y estoy tranquila.
—¡Muy contento!— respondió Nikolái. —Es un hombre excelente. Y tú, ¿estás muy enamorada?
—¿Cómo te dirÃa? Estuve enamorada de BorÃs, del profesor, de DenÃsov, pero ahora no es nada de eso. Estoy ahora tan feliz, tan tranquila. Sé que no hay personas mejores que él y me siento segura, serena. Es completamente distinto de lo de antes…
Nikolái no ocultó su descontento por el aplazamiento de la boda; pero Natasha atacó vivamente a su hermano, demostrándole que no podÃa ser de otro modo, que habrÃa estado muy mal entrar en la familia contra la voluntad del padre y que ella misma lo deseaba asÃ.
—No comprendes nada, nada— dijo, por último.
Nikolái calló y le dio la razón.
A menudo la miraba con asombro. Natasha no le parecÃa una novia enamorada separada de su prometido. Estaba tranquila y alegre, exactamente igual que antes. Eso sorprendÃa a Nikolái y hasta lo inducÃa a mirar con desconfianza el compromiso con Bolkonski. No creÃa que la suerte de su hermana se hubiera decidido ya, tanto más por no haber visto al prÃncipe Andréi con ella. Le parecÃa siempre que en aquel futuro matrimonio habÃa algo que fallaba.