Guerra y Paz
Guerra y Paz —¡Bravo, condesita! ¡No he visto nunca una muchacha igual!— dijo, dando a Nikolái una pipa de larga boquilla y tomando otra corta para sÃ, que sujetó con tres dedos, como tenÃa por costumbre. —¡Todo el dÃa a caballo como un hombre, y como si nada!