Guerra y Paz
Guerra y Paz —Un bonito asunto. Tengo cincuenta y ocho años y no he visto nunca una vergüenza semejante— y después de exigir a Pierre su palabra de honor de que a nadie contaría lo que iba a escuchar, María Dmítrievna le explicó que Natasha había roto con el príncipe Bolkonski sin advertir a sus padres de ello, que la causa de la ruptura había sido Anatole Kuraguin, con quien la había puesto en relación la propia mujer de Pierre, y que Natasha había intentado huir en ausencia de su padre para casarse secretamente con Anatole.
Pierre, perplejo, con los hombros en alto y la boca abierta, escuchaba a María Dmítrievna sin creer lo que oía. Que la novia del príncipe Bolkonski, tan querida antes, aquella encantadora Natasha Rostova, dejara a su prometido por aquel imbécil de Anatole, ya casado además (Pierre conocía el secreto de su boda), y se enamorase hasta el punto de querer huir con él era algo que Pierre no podía entender ni imaginar.