Guerra y Paz
Guerra y Paz Habló brevemente con el príncipe Andréi y Chernyshev sobre la guerra en curso como si supiera de antemano que las cosas irían mal, pero sin manifestar por ello ningún descontento. Los mechones revueltos del cogote y el pelo de las sienes, alisado de cualquier manera, constituían una elocuente demostración de ello.
Pasó a la otra habitación, desde donde no tardó en llegar su voz gruñona y bronca.