Guerra y Paz
Guerra y Paz Por el contrario, en el círculo de Anna Pávlovna se admiraba el entusiasmo moscovita y se hablaba de él en el mismo tono que Plutarco habla de los antiguos. El príncipe Vasili, que ocupaba los mismos puestos importantes de siempre, era el intermediario entre ambos círculos. Frecuentaba a ma bonne amie[378] Anna Pávlovna e iba igualmente dans le salon diplomatique de ma fille;[379] pero a menudo, debido a los repetidos traslados de un salón a otro, se equivocaba y decía en casa de Elena lo que debía decir en la de Anna Pávlovna, y viceversa.
Poco después de la llegada del Zar, el príncipe Vasili, hablando de los asuntos militares en casa de Anna Pávlovna, comenzó a censurar acremente a Barclay de Tolly y se mostró indeciso con respecto a quién debería ser nombrado general en jefe. Uno de los presentes, conocido bajo la general designación de un homme de beaucoup de mérite,[380] contó que había visto aquel mismo día a Kutúzov, elegido jefe de las milicias de San Petersburgo, en las oficinas de reclutamiento y se permitió exponer con gran prudencia la opinión de que Kutúzov sería el hombre capaz de satisfacer todas las esperanzas.
Anna Pávlovna sonrió tristemente y objetó que Kutúzov no había dado al Zar más que disgustos.