Guerra y Paz
Guerra y Paz Dron miraba fijamente a la princesa mientras hablaba.
—¡En nombre de Dios, madrecita! Ordena que otro se haga cargo de las llaves— dijo. —He servido durante veintitrés años y no me porté mal. ¡LÃbrame de este peso, en nombre de Dios!
La princesa no comprendÃa lo que querÃa decir ni de qué pedÃa ser liberado. Le respondió que nunca habÃa dudado de su fidelidad y que estaba dispuesta a hacer todo por él y los campesinos.