Guerra y Paz
Guerra y Paz —¡Ésta es una verdadera guerra de escitas! Todo eso está muy bien, pero no para quienes reciben los golpes… Conque usted es el prÃncipe Andréi Bolkonski— y movió la cabeza. —Me alegra muchÃsimo conocerlo— añadió y con una sonrisa triste volvió a estrecharle la mano.
El prÃncipe Andréi conocÃa a DenÃsov por lo que Natasha le habÃa contado acerca de su primer pretendiente. Ese recuerdo lo trasladó, de un modo agradable y doloroso a la vez, a las penosas sensaciones olvidadas últimamente, aunque seguÃan existiendo en el fondo de su corazón. Los últimos dÃas habÃa experimentado tantas y tan dolorosas sensaciones (el abandono de Smolensk, su visita a Lisie-Gori y la reciente noticia de la muerte de su padre) que los antiguos recuerdos, si volvÃan a él, ya no tenÃan la fuerza de antaño.