Guerra y Paz
Guerra y Paz El espectáculo de los franceses azotados y de la muchedumbre, que presenciaba el castigo, lo había llevado a la conclusión de que no podía permanecer más tiempo en Moscú; estaba decidido a salir cuanto antes para el ejército y le parecía haber dicho al cochero sus intenciones o que el cochero debería haberlas adivinado.
Al llegar a casa avisó a Eustáfíevich, el otro cochero que lo sabía todo, lo entendía todo y era conocido por todo Moscú, de que aquella misma noche iba a salir para Mozhaisk, al ejército, y que debía mandar allí sus caballos de silla. No era posible hacerlo todo en el mismo día y, siguiendo el consejo de Eustáfievich, Pierre hubo de retrasar la partida para el día siguiente, a fin de preparar los tiros de repuesto.
Después de unos días de mal tiempo, el 24 amaneció sereno y, después del almuerzo, Pierre salió de Moscú. Por la noche, al cambiar los caballos en Perjúshkovo, Pierre supo que esa misma tarde tuvo lugar una importante batalla. Contaban que allí, en Perjúshkovo, la tierra había temblado con el estruendo de los cañonazos. Pierre preguntó quién había sido el vencedor, pero nadie le supo responder. (Se trataba de la batalla de Shevardinó, librada el día 24.) Al amanecer Pierre llegó a Mozhaisk.