Guerra y Paz
Guerra y Paz El ejército ruso, después de su retirada de Borodinó, se detuvo en Fili.
Cuando Ermólov, enviado por Kutúzov para inspeccionar las posiciones, dijo al Serenísimo que cerca de Moscú no podía presentarse batalla y que era necesario seguir retrocediendo, Kutúzov lo miró asombrado y le hizo repetir sus palabras.
—Dame la mano— le dijo, volviéndola para tomarle el pulso. —Tú no estás bien, querido. Piensa lo que dices.
