Guerra y Paz
Guerra y Paz Entretanto, Moscú era una ciudad vacía. Aún quedaba gente, es verdad, tal vez la quincuagésima parte de la población de antes; pero la ciudad estaba vacía, como una colmena sin reina.
En una colmena sin reina ya no queda vida, aunque para una mirada superficial siga tan viva como otras.
