Guerra y Paz
Guerra y Paz El 1 de septiembre, por la tarde, después de su entrevista con Kutúzov, el conde Rastopchin volvió a Moscú, dolorido y molesto porque no lo hubieran invitado al Consejo Superior de Guerra y el Serenísimo no prestara atención alguna a su propuesta de tomar parte en la defensa de la capital. Le había producido también asombro la nueva opinión recogida en el ejército; según ella, la seguridad de la capital y sus propios sentimientos patrióticos eran no sólo secundarios, sino absolutamente inútiles e insignificantes.
Disgustado, molesto y sorprendido por todo ello, el conde Rastopchin regresó a Moscú.
