Guerra y Paz

Guerra y Paz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XXIX

Cuando el oficial francés entró en la casa con Pierre, éste creyó un deber insistir en que no era francés y quiso retirarse. Pero el oficial francés no quería oír nada de eso. Se mostraba tan gentil, cortés y reconocido que Pierre no se atrevió a rechazar sus atenciones y se sentó con él en la sala, la primera habitación donde habían entrado. A las afirmaciones de Pierre de que no era francés, el oficial, que evidentemente no podía concebir que se renunciara a un título tan lisonjero, se encogió de hombros y dijo que si se empeñaba en pasar por ruso, estaba bien, pero que, a pesar de todo, seguiría ligado a él para siempre por un sentimiento de gratitud, puesto que le había salvado la vida.

Si aquel hombre hubiera tenido la menor capacidad de comprender los sentimientos de los demás y adivinar los de Pierre, éste, probablemente, habría podido marcharse; pero la manifiesta incomprensión del oficial hacia todo lo que no fuera su propia persona fue más fuerte que Pierre.

—Français ou prince russe incognito— dijo el francés, echando una mirada a la camisa sucia, pero finísima, de Pierre, y al anillo que llevaba. —Je vous dois la vie et je vous offre mon amitié. Un Français n'oublie jamais ni une insulte ni un service. Je vous offre mon amitié. Je ne vous dis que ça.[500]


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker