Guerra y Paz
Guerra y Paz En el consejo de Fili, la idea dominante de los jefes rusos era, como algo que se sobrentendía, la retirada hacia atrás en línea recta, es decir, por el camino de Nizhni-Nóvgorod. Prueba de ello es la mayoría de votos que esa idea obtuvo en el consejo y la conocida conversación, después del consejo, entre el general en jefe y Lanski, jefe de los servicios de intendencia. En su informe al Serenísimo, Lanski comunicó que los aprovisionamientos del ejército se habían acumulado sobre todo a lo largo del Oka, en las provincias de Tula y Kazán, y que, en el caso de retirada hacia Nizhni-Nóvgorod las reservas de víveres quedarían separadas del ejército por el ancho caudal del río Oka, por el cual, sobre todo a principios de invierno, el transporte resulta imposible. Ése fue el primer indicio de la necesidad de apartarse de la línea recta, que antes parecía la mejor hacia Nizhni-Nóvgorod. El ejército se orientó hacia el sur, por el camino de Riazán, buscando la proximidad a las reservas de provisiones. Más tarde, la inactividad de los franceses, que llegaron a perder de vista al ejército ruso, la preocupación por defender la fábrica de Tula y, sobre todo, la ventaja de mantenerse cerca del avituallamiento obligaron al ejército a descender aún más al sur, al camino de Tula. Después de haber pasado, en un desesperado movimiento, desde Pajrá al camino de Tula, los jefes del ejército ruso pensaron detenerse en Podolsk y nadie imaginó tomar posiciones en Tarútino, pero un número infinito de circunstancias y la aparición de los franceses, que antes habían perdido de vista a los rusos, los planes de batalla y, sobre todo, la abundancia de provisiones en Kaluga obligaron al ejército ruso a desviarse más al sur y pasar al centro de sus vías de aprovisionamiento, del camino de Tula al de Kaluga, hacia Tarútino.