Guerra y Paz

Guerra y Paz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Tú no necesitas ir— intervino Denísov, y se volvió hacia Dólojov. —A él no se lo permitiré de ninguna manera.

—¡Eso sí que es bueno!— exclamó Petia. —¿Por qué no puedo ir?

—Porque no.

—¡Oh, no! Perdóneme, pero… ¿por qué?… ¿por qué?… Iré…, sí, iré y se acabó. ¿Me llevará usted?— preguntó, volviéndose a Dólojov.

—¿Por qué no?…— respondió distraídamente Dólojov, contemplando al joven tambor francés.

—¿Hace tiempo que está aquí este muchacho?— preguntó después a Denísov.

—Lo apresamos hoy, pero no sabe nada. Lo tengo aquí, conmigo.

—Bien, y a los demás, ¿dónde los metes?— preguntó Dólojov.

—¿Cómo dónde? Los entrego contra recibo— dijo Denísov, ruborizándose de pronto. —Puedo asegurarte que no tengo una sola muerte en mi conciencia. ¿Acaso te parece difícil enviar con escolta a treinta o trescientos prisioneros a la ciudad y no mancillar el honor de soldado?

—Cuando se tienen dieciséis años, como el condesito, se pueden decir esas lindezas, pero a tu edad deberías haberlas dejado— concluyó Dólojov con fría ironía.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker