Guerra y Paz
Guerra y Paz Y abrazándola, comenzó a besar las manos y el rostro de la princesa, avergonzada y contenta por esas manifestaciones de cariño.
Desde ese dÃa fue creciendo en ellas esa amistad apasionada y tierna que sólo se encuentra entre mujeres. Se besaban sin cesar, se decÃan palabras cariñosas, pasaban juntas la mayor parte del tiempo. Si una de ellas salÃa, la otra quedaba inquieta y la buscaba sin tardanza. Juntas estaban más de acuerdo consigo mismas que solas, separadas la una de la otra. El sentimiento que las unÃa era excepcional, más fuerte que la amistad, porque admitÃan la posibilidad de vivir si estaban juntas.