Guerra y Paz
Guerra y Paz Como suele ocurrir en la mayoría de los casos, Pierre se resintió de las graves privaciones físicas y de las calamidades soportadas durante el cautiverio cuando tales calamidades y privaciones concluyeron. Después de su liberación se dirigió a Orel y al tercer día de su llegada, cuando se disponía a salir para Kiev, enfermó y hubo de pasar en Orel tres meses, aquejado, según decían los médicos, de una fiebre hepática. Y pese a que los médicos lo trataron, le hicieron repetidas sangrías y lo obligaron a tomar diversas medicinas, se curó.
No había dejado en él casi ninguna huella lo ocurrido desde su liberación hasta caer enfermo. Sólo recordaba el tiempo gris y sombrío, de lluvia y nieve, su interna angustia física, el dolor de los pies y en un costado; recordaba también la impresión general que le producían la desgracia y los sufrimientos de los seres humanos, la curiosidad de los oficiales y generales que lo interrogaban, sus esfuerzos por encontrar un coche y caballos y, sobre todo, la propia incapacidad para pensar y sentir en todo aquel período.
