Guerra y Paz
Guerra y Paz —¿Es verdad que han zurrado a los austrÃacos?— preguntó Dólojov.
—¡El diablo lo sabe! Eso dicen…
—Pues me alegro— comentó Dólojov, rotundo y claro, como exigÃa la canción.
—Ven a vernos alguna tarde, echaremos una partida— dijo Zherkov.
—¿Os sobra dinero?
—Tú ven.
—No. Me he dado palabra de no beber ni jugar hasta haber recuperado las charreteras.
—Eso, en la primera acción…
—Ya veremos.
Callaron de nuevo.
—Ven si necesitas algo, en el Estado Mayor te ayudaremos.
—No te preocupes.
Dólojov sonrió irónicamente.
—Si necesito algo, no lo pediré, lo tomaré yo mismo.
—Yo te lo decÃa… por…
—Y yo también… por…
—Adiós.
—Que te vaya bien…
… A lo lejos, y a lo alto,
hacia el paÃs natal…