Guerra y Paz
Guerra y Paz Antes de comer revisó las cuentas del administrador de la finca de Riazán, propiedad del sobrino de su mujer, escribió dos cartas de negocios y dio una vuelta por la era, los establos y las caballerizas. Después de tomar algunas medidas de previsión ante la borrachera general que se anunciaba para el día siguiente (con ocasión de la fiesta patronal), volvió a la hora de comer y, sin tiempo para hablar a solas con su mujer, ocupó su puesto en la larga mesa de veinte cubiertos, en torno a la cual se habían reunido todos sus familiares. Estaban allí su madre, la anciana señora Bielova (que vivía con la condesa), su mujer con sus tres hijos, la institutriz, el preceptor de sus hijos, el sobrino con su otro preceptor, Sonia, Denísov, Natasha y sus tres pequeños con la institutriz de ellos y el viejo Mijaíl Ivánovich, arquitecto del príncipe, que vivía tranquilamente en Lisie-Gori.