Guerra y Paz
Guerra y Paz Lo mismo que en toda familia auténtica, en Lisie-Gori se reunÃan varios mundos muy diferentes, cada uno de los cuales conservaba sus peculiaridades y hacÃa concesiones a los demás, formando asà un todo armonioso. Cualquier acontecimiento que sucediera en la familia, triste o alegre, era igualmente importante para todos; pero cada uno de esos mundos tenÃa sus motivos particulares y propios para alegrarse o entristecerse.
El regreso de Pierre fue un motivo de alegrÃa general y asà se reflejó en todos.
Los criados, que suelen ser los mejores jueces de sus amos, porque los juzgan por sus actos y su manera de vivir y no por sus palabras y la expresión de sus sentimientos, se alegraron de la llegada de Pierre porque sabÃan que, con él en casa, Nikolái no se pasarÃa el dÃa recorriendo la finca, estarÃa más alegre y benévolo, y también porque todos recibirÃan buenos regalos con motivo de la fiesta.
Los niños y las institutrices se alegraban de la llegada de Pierre porque nadie se preocupaba como él de incorporarlos a la vida común. Sólo Pierre sabÃa interpretar al clavicordio una escocesa (la única pieza que conocÃa) a cuyos sones, como él decÃa, podÃan bailarse toda suerte de bailes. Además, habrÃa traÃdo, seguramente, regalos para todos.
