Guerra y Paz
Guerra y Paz Los autores de historias universales y de la cultura son semejantes a los hombres que, habiendo reconocido la incomodidad de los billetes de banco, decidieran fabricar una moneda metálica sonante que no tuviera la densidad del oro. Esa moneda metálica serÃa desde luego sonante, pero no pasarÃa de ahÃ. El papel moneda podrÃa aún engañar a los ignorantes; pero la moneda sonante, sin valor, no engañarÃa a nadie. Asà como el oro solamente es oro cuando puede ser empleado, además del cambio, para otros menesteres, asà las historias universales valdrán como el oro cuando puedan contestar a la pregunta esencial de la historia: ¿Qué es el poder? Los autores de historias universales responden a la pregunta de manera contradictoria, mientras que los historiadores de la cultura descartan del todo la pregunta y contestan otra cosa completamente distinta. Y asà como las fichas que se parecen al oro no pueden valer más que en una reunión de personas que consientan en considerarlas como si lo fuera, o entre aquellas otras que ignoran las cualidades del oro, asà también los historiadores dedicados a la historia universal y la cultura, sin contestar a las preguntas esenciales de la humanidad, utilizan para sus ignorados fines la moneda en curso con la cual satisfacen a las universidades y a numerosos lectores aficionados a los libros serios, como ellos los llaman.