Guerra y Paz
Guerra y Paz El 28 de octubre Kutúzov pasaba con su ejército a la margen izquierda del Danubio y se detenía por primera vez, separado de las principales fuerzas francesas por el ancho río. El día 30 atacó y deshizo la división de Morder que estaba en la misma orilla. En esa acción se capturaron los primeros trofeos: banderas, cañones y dos generales enemigos. Por vez primera, tras dos semanas de retirada, el ejército ruso se detenía en un lugar y no sólo conservaba el campo de batalla sino que expulsaba de él a los franceses. Aunque las tropas estuvieran mal pertrechadas, quebrantadas y reducidas a un tercio por los rezagados, heridos, enfermos y muertos; aun cuando los enfermos y heridos hubiesen sido abandonados en la otra orilla del Danubio, con una carta de Kutúzov en la que el jefe ruso apelaba a los sentimientos humanitarios del enemigo, y por más que los grandes hospitales y las casas de Krems, transformadas en lazaretos, no pudiesen acoger a tantos heridos y enfermos, a pesar de todo ello la parada en Krems y la victoria sobre Mortier tuvieron la virtud de levantar notablemente la moral de las tropas. Por todo el ejército y aun en el Cuartel General corrían rumores tan alegres como infundados sobre la supuesta llegada de nuevos refuerzos rusos, sobre una victoria de los austríacos, con la consiguiente retirada de un asustado Bonaparte.