Guerra y Paz
Guerra y Paz El ayudante de campo de Bonaparte corrió a todo galope con esta terrible carta para Murat. Napoleón, a su vez, sin confianza en sus generales, se puso en marcha con toda su guardia hacia el campo de batalla temiendo que se le escapara la víctima que tenía a mano. Los cuatro mil hombres de Bagration encendían alegremente hogueras, se secaban, se calentaban, preparaban el rancho por primera vez después de tres días. Y ninguno de ellos sabía ni sospechaba lo que iba a ocurrir.