Guerra y Paz
Guerra y Paz —Usted no es como el de antes; ha venido un coronel y se ha vuelto más que de prisa— dijo el suboficial al prÃncipe Andréi. —No es como su Excelencia.
El prÃncipe Andréi no hablaba con Tushin. Tan ocupados estaban ambos que, al parecer, ni se habÃan visto. Después de haber engoznado los dos cañones intactos sobre sus avantrenes, emprendieron el descenso (abandonando las otras dos piezas, ya inservibles). Entonces Bolkonski se acercó a Tushin.
—Bueno, hasta la vista— dijo tendiendo la mano al artillero.
—Hasta la vista, querido— respondió Tushin. —¡Adiós, mi buen amigo!— repitió y, sin saber por qué, los ojos se le llenaron de lágrimas.